Siempre dicen que lo bueno se hace esperar y ¡es verdad! Después de haber ido varias veces a cenar y haber hecho colas de hasta una hora, puedo decir que el Ramen-Ya Hiro es mi lugar favorito para comer auténtico Ramen en Barcelona. ¿Queréis saber el secreto de este templo de culto para los amantes del caldo japonés con fideos, naruto y cha-shu?
Es muy raro que un restaurante en la ciudad condal acumule tal cantidad de gente a diario en sus puertas para comer en él. Al principio, cuando aún no había entrado nunca, siempre que pasaba por delante y veía la cola kilométrica pensaba: «¿Valdrá tanto la pena como para estar haciendo cola?». Y ahora puedo contestar con total rotundidad: ¡Que sí!
¿Qué comer en el Ramen-Ya Hiro?
- Plato estrella: Ramen de Miso

Los hay de Soja y de Marisco, pero mi favorito es el Ramen de Miso con extra de Cha-shu y Huevo. Es espectacular dar la primera cucharada al caldo de miso y notar cómo te reconfortas por dentro mientras sorbes unos fideos caseros con algún trozo de cebollino muy finito picado. En el siguiente mordisco intentas pillar un trozo de cha-shu tan tierno que se deshace entre tus palillos. Vuelves a coger la cuchara para pillar un poquito más de caldo y ya de paso le pegas un mordisco a ese huevo hervido con la yema poco cocida, pero lo suficiente jugoso para que el bocado sea perfecto. Y como colofón final, el Naruto, el espiral de color rosa y blanco que aparece en medio del bol, con su sabor tan peculiar que le da un toque salado al delicado miso. ¡Se me hace la boca agua con tan sólo describirlo!
2) Gyozas fritas
Si un día tengo más hambre del habitual y creo que con el bol de Ramen no me voy a quedar saciada pido unas gyozas fritas rellenas de carne y verduras. Están muy ricas y jugosas, fritas en su justo punto.
¿Qué es lo que más me gusta?
- Precio: De los restaurante más baratos que hay en Barcelona. Un bol enorme de Ramen te cuesta 7,50€ y lo más probable es que te quedes lleno. El precio medio para dos personas con: un bol de Ramen + dos complementos extra (huevo y cha-shu) y dos cervezas es de 25€.
- A parte del Ramen, lo que más me gusta es el Cha-shu. Os estaréis preguntando, ¿de qué está hablando? El cha-shu no es ni más ni menos que la panceta del cerdo cocida a baja temperatura con soja, sake y azúcar. Hay muchas maneras de cocinarla y no es originaria de Japón, si no que la importaron los nipones desde China. Como me gusta tanto, siempre me añado cuatro trocitos extra a mi Ramen. ¡Os dejo una receta de Cha-shu para que le echéis un vistazo de cómo se hace esta delicia!
- Da igual la cola que haya en la calle, nadie te presiona para que te acabes tu bol rápidamente y te vayas. Quieren que disfrutes de la comida y que te lo tomes en calma desde Hiro el dueño, los cocineros hasta los dos camareros que atienden en el pequeño y bullicioso local en la Calle Girona.
- Para disfrutar mucho más, lo ideal es que os sentéis en la barra porque estaréis viendo todo el proceso de elaboración de los platos y tendréis la ocasión de interactuar con Hiro y los otros dos cocineros.
Me he quedado con ganas de probar…
- Cha-shu Don. Un bol de arroz blanco hervido con trocitos de mi carne de cerdo favorita y cebolla.
- Onigiri: Bola de arroz rellena de ciruela escabechada, alga kombu o cha-shu.
3. Tsukemen o Ramen Frío: Es ideal para tomarlo cuando no nos apetece tomar un bol de sopa caliente a 30ºC en pleno verano. Es un plato con los fideos fríos, cha-shu, bonito deshidratado y limón, acompañado de un pequeño bol con salsa de soja y naranja. Lo ideal es que mojéis los fideos en esta salsa.
Valoración del Ramen-Ya Hiro:
- Comida: 9. Es una de mis mejores experiencias gastronómicas en Barcelona. Podría ir cada noche a cenar allí porque siento que estoy comiendo algo muy sano a un precio muy económico y como si estuviese en casa.
- Ambiente: 8. El local es como trasladarte a un bar de Japón con su barra de madera, sus pequeñas mesas, sus dibujos de Dragon Ball por las paredes y mucho merchandising de anime japonés. Hay veces que hecho de menos un local un poquito más grande porque si estás en las mesas te puedes agobiar un poco.
- Atención: 9. Ya lo he comentado antes, pero lo vuelvo a repetir. Los camareros son muy amables y muy amigables y los cocineros siempre tienen una sonrisa en su cara. Te transmiten en todo momento que todo está bajo control y que únicamente tienes que preocuparte por disfrutar de tu Ramen.
El Ramen-Ya Hiro es una muestra de que con ilusión, ganas y pasión por lo que haces todo sale adelante. Un lugar que nunca defrauda. ¡Viva el Ramen!