Como ya sabéis el Ramen es uno de mis platos favoritos de la comida japonesa y siempre que tengo la ocasión, no dudo en plantarme delante de un bol enorme y empezar a sorber sin piedad. Esta vez, dejé mi querido Ramen-ya Hiro a un lado, y me fui a probar uno de los restaurantes más de moda en Barcelona, la Koku Kitchen.
El local está situado en el Barrio Gótico de Barcelona, más exactamente en la Calle Carabassa, un sitio precioso con adoquines en el suelo y puentecillos que unen unas casas con otras. Era como estar en otro siglo. Lo único que desentonaba en aquella escena medieval era un neón de color rojo que había al final de la calle y que rezaba: RAMEN. Allí se encontraba mi próxima parada gastronómica.
¿Qué comer en la Koku Kitchen?
- Ramen de Miso

En la Koku Kitchen los hay de Soja, Marisco, Vegetariano y Picante pero yo como soy muy clásica a nivel de gustos, me sigo quedando con el Ramen de Miso. Aquí el sabor de la alga kombu es muy intenso y potencia mucho el sabor del caldo (hay veces que el sabor se me hace un poco pesado), los trozos cha-shu muy finos y el nitomago o huevo está en su punto. Con respecto a los fideos se notaba que estaban hechos a mano, pero para mi gusto estaban poco hechos.
2. Gyozas de cerdo

Para mí si unas gyozas son buenas, normalmente el resto de la comida estará buena. En este caso, puedo decir que las empanadillas japonesas estaban muy bien fritas, sin llegar a ser pura fritanga. Además estaban muy gustosas porque tenían la carne suficiente para que el mordisco fuese completo.
¿Qué es lo que más me ha gustado?
- El local está en un enclave inmejorable en pleno Barrio Gótico. La madera es el elemento principal decorativo de la Koku Kitchen, dotándole de un toque muy acogedor y de típica taberna japonesa.

- El ambiente es muy internacional, el día que yo fui a comer había gente hablando en inglés, francés… En cambio no había tantos orientales disfrutando de un buen bol de este caldo tradicional japonés, como ocurre en otras barras japonesas.
- La presentación del Ramen viene en un bol muy colorido donde lo más destacable es el cucharón de madera con el que puedes comer el caldo.
- Como en todos los restaurantes que hemos ido la atención al cliente ha sido muy buena. La chica que nos atendió lo hizo de manera extraordinaria y nos entregó todos los platos a tiempo con toda la rapidez que pudo.
- El precio está dentro de la media de los bares especializados en Ramen. En este caso un plato de gyozas, dos boles de Ramen con extra de huevo y cha-shu y dos Kirin, costó 36,10€. También existe la posibilidad del Menú Diario que incluye bol de ramen y una bebida.
Me he quedado con ganas de probar…
La verdad es que no me he quedado con ganas de probar ninguna otra cosa. Sé que hay muchos entrantes como el Kim-chi, Sunomono o el Kukomane que pueden resultar muy apetecibles para todos aquellos amantes de los entrantes vegetales, pero la verdad es que no es mi caso. Os dejo aquí la carta para que le echéis un vistazo.
Valoración de la Koku Kitchen

- Comida: 7,5. Las gyozas estaban muy ricas, pero el caldo del Ramen sabía demasiado a alga kombu y a los fideos les faltaba un poco de cocción.
- Local: 8. El local es muy moderno con mesas compartidas y dos barras. En esta ocasión, me tocó sentarme en una de las dos barras y la verdad es que estuve un poco incómoda, pero vale la pena ir a esta cocina japonesa.
- Atención: 7. Las camareras eran muy amables y siempre estaban sonriendo, pero cuando la cola en la puerta fue aumentando se empezaron a ‘estresar’ un poco y noté un poco de presión para que nos fuésemos lo antes posible.
De todas formas, hay que ir sí o sí a la Koku Kitchen y aplicar sus normas para comer Ramen:
- Una vez servido, comer lo más rápido posible para que no se enfríe.
- Sorbe ruidosamente. ¡No seas tímido!
- Prueba el caldo antes de añadir salsas o especias.
- Si te gusta mucho, no hay mejor manera de demostrarlo que dejando el bol vacío.
- Recuerda, hay gente esperando.
Y por último sólo queda: ¡DISFRUTAR Y SORBER!